La desigualdad oculta.

Sobre las condiciones reales de producción de la vida moderna.

(Ref. PID2024-157084OA-I00)

PROYECTO LADO

La presente investigación reposa sobre dos elementos inquietantes. El primero arranca de la constatación de la paradoja que resulta al enfrentar el discurso cuasi univoco de la modernidad respecto a que la igualdad constituye el ideal que anima el movimiento emancipatorio que ha de configurar el nuevo orden social, moral y político, con la realidad práctica que efectivamente articula y construye ese orden desde finales del s. XVIII y comienzos del XIX y cuyo rasgo que la significa y la determina no es otro que el de la desigualdad, desigualdad que vemos hoy extenderse por la superficie de este mundo globalizado.

Sobre esta constatación, el segundo elemento nace de una sospecha, a saber, que ese discurso dominante en la literatura filosófica, política y jurídica de la modernidad que aboga por la igualdad como ideal ha servido como “pantalla ideológica” que encubre u oculta el modo cómo la desigualdad ha configurado una praxis productiva sobre la que se ha erigido, y hoy sostiene, el desarrollo de un modo de dominación que reconocemos bajo el concepto de capitalismo. Bajo este discurso en pro de la igualdad, es decir, bajo el imperio de esta “pantalla ideológica”, la verdadera fuerza productiva de la desigualdad determinante de la praxis social se ha hecho incontestable e imposible de transformar.

Denominamos “pantalla ideológica” (Ricoeur, 1975) a aquellos discursos que devienen en “lugar común” y cuya función consiste en erigir un conflicto (social, económico, y fundamentalmente de índole moral) como conflicto real y profundo desde el cual se determina una cierta dirección de la praxis política, y de la conciencia que la sustenta, hacia la conquista de soluciones imposibles (construcción de utopías), o hacia la edificación de soluciones meramente asistenciales (construcción de un bienestar medio y siempre bajo amenaza); mientras tanto la realidad de la praxis social, y una gran porción del tiempo de vida, queda necesariamente orientada en dirección a la obediencia a un modo de producción y reproducción de la vida que se ha naturalizado, es decir, se ha invisibilizado.

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A partir de esta sospecha este proyecto busca, desde la filosofía crítica, la filosofía del derecho, la teoría política y la historia del pensamiento político y moral, hacerse cargo de una ausencia notoria en el discurso de la academia: no encontramos en él una reinterpretación de la idea de igualdad que persiga someter a crítica aquel consenso imperante en torno al juicio de que la desigualdad es simplemente otra forma de hablar de injusticia. Investiga, por tanto, si ser igualitarista al interior del discurso dominante implica, necesaria y prácticamente, negar la desigualdad o, si, por el contrario, gracias precisamente a nuestra inscripción acrítica en ese igualitarismo, dicho discurso opera como “pantalla ideológica” que oculta el modo como nuestra práctica real se inscribe bajo el imperio de la desigualdad.

Cautivos de la idea de que la desigualdad es sencillamente la negación de la igualdad, no se ha explorado este concepto como una categoría autónoma, distinta de otras concomitantes como la diferencia, la injusticia o la diversidad, y que opera como un concepto filosófico, político y económicamente productivo, con categoría intelectual propia, ignorando así su propio y enorme potencial. Este proyecto, por tanto, de un modo necesario, investiga también dicho potencial por vez primera y de un modo crítico.